03 febrero 2006

La familia de Yeshu ben Pantera HaNazarethi (continuación)

Ya hemos visto que Miriam, la madre del presunto "mesías", no fue precisamente un ejemplo de continencia sexual al tener al menos a siete hijos. Resulta, por tanto, un poco arriesgado sostener que el primero de ellos lo concibió virginalmente. A pesar de todo voy a examinar esa hipótesis.

La pregunta que surge es:

¿Quién fue el padre de Yeshu?

Y aparecen tres posibles respuestas a nuestro enigma. La primera de ellas la proporciona uno de los dogmas de la superstición cristiana: Yeshu es hijo del dios judío Yahvé. Considerémoslo más en profundidad.

Tenemos, por una parte, el problema de la existencia del mismo dios Yahvé. Con esto ocurre como con todos los demás acontecimientos milagrosos que alegan esta y las demás religiones: siempre están fuera de comprobación empírica. Los dioses, o más bien sus inventores, se muestran invariablemente precavidos y escamotean cuidadosamente cualquier mínimo indicio, cualquier hecho positivo que nos permita determinar científicamente la existencia de la divinidad, del alma o del "más allá". En esas circunstancias, creer en los dioses es como creer que existen seres vivos bidimensionales o que los centauros vuelven a casa por navidad: interesante para hacer literatura de ficción, pero no para tomarlo en serio.

Además existe la dificultad de que Yahvé, o mejor, sus portavoces, nunca antes anunciaron que dejaría embarazada a una mujer para que diera a luz al mesías hebreo. Esta contradicción ya la tratamos anteriormente y no es necesario repetirla.

Tenemos también las consideraciones biológicas de la cuestión. ¿Qué ocurrió con los cromosomas de Yeshu? ¿De dónde tomó Yahvé los que faltaban en el óvulo de Miriam hasta completar los 46 de un ser humano? Pudo, desde luego, hacer que los de su madre se duplicaran, pero... ¡eso haría de Yeshu una mujer! En efecto, como las mujeres sólo producen el cromosoma sexual X, al duplicarse éste, el resultante sería XX, que es el propio de las hembras (en los machos la combinación es XY). Para evitar esta "fatalidad", Yahvé pudo haber combinado los cromosomas de Miriam con otros traídos ex professo para la ocasión. Pero, ¿cómo? ¿Cromosomas inéditos? ¿Tomados de un solo individuo? ¿De varios? ¿Y no habría que considerar a esos sujetos como los padres biológicos (aunque involuntarios) de Yeshu?

Por si fuera poco, existe la posibilidad de que Yeshu no tomara los cromosomas de Miriam porque en realidad no naciera de ningún óvulo suyo. Es decir, Yahvé podría haber implantado directamente un embrión ya fecundado. Pero esto nos llevaría de nuevo a preguntarnos por el origen de su ADN, y la cuestión seguiría dando vueltas en torno a demasiadas preguntas de difícil o imposible contestación.

Efectivamente, considerar que Yeshu tiene su origen en una hierogamia de Yahvé y Miriam es demasiado enrevesado, y darlo por bueno nos llevaría a tener que aceptar que también Hércules es hijo de Zeus, por ejemplo. Veamos: de Zeus, como de Yahvé, no tenemos ninguna prueba de su existencia; de Hércules, como de Yeshu, tampoco existe ninguna evidencia científica de que fuera un personaje de carne y hueso; tanto el uno como el otro han tenido sus respectivos adoradores (sólo que los seguidores de Yeshu obligaron a los seguidores de Hércules a dejar de adorarle), etc. Para rizar aún más el rizo, podríamos incluso pensar que el padre de Yeshu pudo ser Apolo, o Marte, o Shamash, o Thor, o Amón, o...

En definitiva, creo que, con la navaja de Occam en la mano, podemos rechazar por absurdo el argumento de que Yeshu es hijo del dios Yahvé.

Examinemos otra posible respuesta: Yeshu es hijo del carpintero Yosef ben Elí (según Lucas) o Yosef ben Yacob (según Mateo). Ni siquiera las fuentes que los cristianos consideran válidas se ponen de acuerdo en el abuelo paterno de Yeshu, si era Elí o Yacob. Pero como primero hay que determinar quién fue su padre, remontarnos hacia atrás en su genealogía es irrelevante por ahora.

Si Yeshu fuera hijo de Yosef, no se entiende la misteriosa desaparición de este personaje a lo largo de los relatos de la vida adulta del "mesías", salvo que hubiera muerto antes, cosa que los evangelistas no nos aclaran. ¿Y qué no haría Yeshu con su padre (biológico o putativo), si fue capaz de resucitar a su amigo Lázaro?

De todas formas, ¿por qué razón querría Yosef anular su compromiso con Miriam si ésta esperaba un hijo suyo? (Mt 1, 19) ¿Por qué esa insistencia de los evangelistas en afirmar el nacimiento virginal de Miriam y dejar de lado a Yosef de una manera tan insultante hacia su virilidad? ¿Qué mancha infamante ocultaba el alumbramiento de Yeshu? ¿Por qué huyeron Yosef y su mujer de su aldea para dar a luz a su hijo en otro lugar?

Los evangelios afirman que la familia del fundador del cristianismo marchó a Belén para completar un censo ordenado por los romanos. Pero Galilea, donde se encontraba Nazaret, no era territorio romano en la fecha del nacimiento de Yeshu, sino el reino de Herodes. ¿Para qué cumplió Yosef un supuesto mandato romano que no estaba legalmente obligado a cumplir? Parece que había cierta urgencia por abandonar el insignificante villorrio de Nazaret antes del nacimiento del hijo de Miriam. Curioso.

Otro episodio problemático es el de la huida a Egipto de la "sagrada familia". Si se sintieron perseguidos, ¿no habría sido más fácil quedarse en Judea, donde nació Yeshu? Allí no alcanzaba la jurisdicción de Herodes y no podría haberles hecho ningún mal. Sin embargo, parece que los padres de la criatura no desearon prolongar su estancia en tierras judaicas. ¿Miedo a ser reconocidos? ¿Demasiado reciente el parto como para que la familia y los vecinos aceptasen la versión de que era hijo nacido dentro del matrimonio legítimo?

También es sospechoso el relato de una disputa de Yeshu con un grupo de judíos, como se relata en Juan 8, 31 y ss. ¿Por qué los judíos le responden que ellos no son "nacidos de fornicación", es decir, hijos bastardos? ¿Es que le estaban echando en cara a Yeshu que él sí lo fuera?

De nuevo excesivos interrogantes nos salen al paso. Además, hay que tener en cuenta que los relatos sobre la infancia de Yeshu se compusieron medio siglo después de su muerte y para unos gentiles acostumbrados a las hazañas mitológicas de sus héroes paganos. No se iban a conformar con menos en su nuevo ídolo, así que las mentiras se encuentran mezcladas con las verdades y resulta difícil distinguir qué ocurrió en realidad. Es complicado mantener que Yosef fuera el padre biológico de Yeshu, cuando tantas dudas y sospechas recaen sobre ello, y, sobre todo, cuando hay tanta insistencia por parte cristiana por negársela a aquél y atribuirla a Yahvé.

De modo que sólo nos queda una posibilidad, pero de ella hablaré otro día.

8 comentarios:

Original Nakedness dijo...

Hola, Cavernarius.
Por fin vengo a visitarte.
Tienes un blog muy gracioso.
Lo de la historia del Pantero y todo eso, es un poco antiguo, ¿no?. ¿De verdad crees que puedes atacar a la Iglesia o a los cristianos con una historia que hace casi 1700 años que los cristianos han considerado y resuelto?.
Un saludo.

Gandalf dijo...

Para que tengas algo en lo que entretener y desfogar tu visceralidad: http://noticiasdeeurabia.wordpress.com/2006/02/04/algunas-fotos-mas-de-los-manifestantes-pacificos/

Cavernarius dijo...

Te agradezco el cumplido, Original Nakedness, aunque sin duda que mi blog no es tan gracioso como el relato de chaladuras que expones en el tuyo. Cada uno hace lo que puede, qué duda cabe.

Los cristianos no han "resuelto" nada en cuanto a los orígenes de Yeshu, a menos que llames "resolver" a cerrar los ojos a los hechos y proclamar dogma de fe (es decir, inalcanzable para la razón), la más absurda de las hipótesis.

Por cierto, no está en mi ánimo ofender ni a la secta ni a sus sectarios.

Saludos.

Cavernarius dijo...

Gracias por las imágenes, Gandalf. Me recuerdan a las persecuciones de judíos en la Edad Media, cuando se les acusaba de profanar la hostia o de raptar niños cristianos para sacrificarlos en sus ritos. Evidentemente parece que los mahometanos andan todavía en plena "Edad Media" mental. La secta católica también, sólo que ahora ya no les dejamos que se desmanen tanto como antes.

En cualquier caso, una prueba más de que la superstición, sea mora o cristiana, es incompatible con la democracia y con el desarrollo.

Por cierto, no te esfuerces, lo mio no es visceral, sino racional. ¿Puedes tú decir lo mismo cuando pronuncias el "este es mi cuerpo" delante de tu rebaño?

Saludos.

Anónimo dijo...

Cavernarius, perdona si no es el tema, pero quizás estés más cercano a Jesús de lo que tú crees. Para algunos, entre los que me incluyo, Jesús era un crítico de la religión judía (que era LA RELIGION por antonomasia para un judio). Transcribo aquí, si me permites, la reconstrucción de la obra de Marción (recogida de la Wikipedia):

"Reconstrucción de las Antítesis de Marción (A. v. HARNACK, Marcion. Das Evangelium vom fremden Gott (TU, 44), Leipzig 1924, pp. 89-92.

1. «Nadie conoce al Padre, sino el Hijo» (Lc 10,22). El Padre de Cristo es desconocido, mientras el Creador es conocido por Adán y por los demás impíos.

2. Cristo conocía lo que hay en el corazón del Hombre (Lc 5,22); el Creador pregunta a Adán: ¿dónde estas? (Gn 3,9).

3. Cristo era bueno con los ciegos, que David había mandado matar (2Sam 5,6-8, Adv. Marc. IV,36,13)

4. Cristo da vista a los ciegos (Lc 7,21), mientras el Creador no cura la ceguera de Isaac (Gn 27,1-2).

5. Moisés se impone como juez entre sus hermanos que pelean (Ex 2,13-14). Cuando a Jesús le piden que resuelva una disputa, él se niega (Lc 12,14; Adv. Marc. IV,28,9-10).

6. Los israelitas salieron bien equipados de Egipto (Ex 13,18) después de despojar a los egipcios por orden del Creador (Ex 11,2-3; 12,35-36); Cristo manda a predicar a sus discípulos «sin nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni plata; ni tengáis dos túnicas cada uno» (Lc 9,3, Adv. Marc. IV,24,2).

7. El Creador legisla «ojo por ojo, y diente por diente» (Ex 21,24); el Hijo del Dios Supremo dice «si te pegan en una mejilla, presenta la otra» (Lc 6,29).

8. La Ley declara que si uno toma un vestido ajeno, el culpable pagará el doble (Ex 22,8); Cristo declara «al que te quite el manto, no le niegues la túnica» (Lc 6,29, cf. Adv. Marc. IV,16,2)

9. El Creador envía fuego sobre los enemigos de Eliseo (2Rey 1,9-10); Jesús reprende a los discípulos que le piden que envíe fuego (Lc 9,54-55, Adv. Marc. IV,23,7).

10. El Creador envía los osos que devoran a 42 niños que se habían burlado de Eliseo (2Rey 2,23-24); Cristo dice a sus discípulos «dejad que los niños vengan a mí» (Lc 18,15-16, Adv. Marc. IV,23,4).

11. El Creador sanó sólo un leproso por medio de Eliseo, cuando en Israel habían muchos (Lc 4,27), y para ello necesitó que se lavara en agua siete veces (2Rey 5); el Hijo del Dios Supremo sanó a diez, con su sola palabra, e inmediatamente; por otra parte, el que regresa glorificando a Dios no cumple la Ley (Lc 11,19, Adv. Marc. IV,35,4).

12. El profeta del Creador dice «que no oigan los que tienen oídos» (Is 6,9); Cristo dice «el que tenga oídos, que oiga» (Lc 8,8, cf. Adv. Marc. IV,19,2).

13. La Ley dice «Maldito el que está colgado de un madero» (Dt 21,23); Cristo fue colgado en un madero (Gal 3,13).

14. El Cristo judío vendrá sólo para Israel; el Cristo de Dios viene para todos los pueblos de la tierra.

15. El Dios bueno es bueno ante todos; el Creador se preocupa sólo de los que le pertenecen. El Bueno salva a los que creen en Él, pero no castiga al resto; el Creador salva sus fieles y castiga al resto. 20. La maldición es la característica de la Ley; la bendición caracteriza al Evangelio.

16. En la Ley, el Creador ha dicho: «Yo hago al rico y al pobre»; pero Cristo sólo llama bienaventurado al pobre (Lc 6,20).

17. En la Ley se le da la fortuna a los ricos y la desgracia a los pobres; en el Evangelio es al revés.

18. La ley manda amar al prójimo y odiar al enemigo (Lv 19,18, según Mt 5,43); pero es necesario amar a los enemigos (Lc 6,27-35).

19. El Creador ha establecido el Sábado, que Cristo no ha observado.

20. La Ley prohibe tocar a una mujer con flujos de sangre (Lv 15,25-27); el Cristo de Dios no sólo la toca sino que la sana (Lc 8,43-48)."

Cavernarius dijo...

Anónimo, sin ánimo de entrar en polémica, creo que la ambición reformista de Yeshu es obvia, pero el que coincidamos en esa observación no me "acerca" a este personaje en lo más mínimo; por estas razones:

Primero: porque no existen los dioses ni los hijos de los dioses.

Segundo: porque no le considero ni profeta, ni ungido, ni mesías.

Tercero: porque no era un hombre sabio.

Cuarto: porque tampoco era un hombre bueno.

Un saludo.

Jorge dijo...

Ummm, pensaba en comentar pero tienes una frase en que se indica que tú regulas los comentarios.... bueno creo que prefieres controlar los comentarios que no te agradan... eso no es ser tolerante ni democrático...cuan falo puedes ser... espero que tenga el valor de publicar esto

Cavernarius dijo...

No recuerdo haber dicho que sea tolerante. Para ser más exactos, no tolero ni los insultos ni las mentiras, que son las cosas que normalmente los cristianos, henchidos de "amor" al prójimo, traen en sus comentarios. Por esa razón están moderados.