30 enero 2006

Las cosas claras

En mis andanzas por diversos blogs suelo frecuentar algunos de temática religiosa, si no abiertamente confesionales, como los del cura gay José Mantero, el evangélico Pedro Tarquis, las noticias eclesiásticas de Rumores de Ángeles, los católicos progres de Reinado Social, los fascistas de Alba, algún que otro cristiano torturado, o incluso un cura onubense esquizoide, etc.

Reconozco que lo hago con gusto, disfruto frecuentando territorio enemigo, sobre todo cuando el contendiente es tan profundamente estúpido como para profesar la vana superstición cristiana. Tan es de mi agrado, que últimamente tengo desatendido mi propio blog por picotear en los ajenos. Mala cosa, debo centrarme. Y he decidido empezar por hablar de quien constituye la médula ("piedra angular" dirían ellos) del cristianismo: Yeshu ben Pantera HaNazarethi, alias Jesucristo.

En el siguiente par de artículos trataré sobre su persona y doctrinas. Queda claro que será desde una óptica radicalmente atea. Como nadie está obligado a leer este blog contra su voluntad, advierto desde este mismo momento que quien pueda sentirse ofendido debería abstenerse de visitarme en lo sucesivo.


24 enero 2006

Pero mira que son asnos...

Ahora que parecía haber terminado el asunto del Estatut de Catalunya, con el nuevo golpe de mano de ZP al pactar con CiU en vez de con sus socios habituales de legislatura (uno ya no sabe si Zapatero es un genio de la política o tiene una potra increible), y a pesar de los espumarajos venenosos que siguen escupiendo algunos pseudoliberales, el siempre sorprendente Mariano Rajoy, jefe nacional del movimiento (opositor) nos anuncia que, pese a su reciente conversión a la democracia constitucional y a la defensa a ultranza de sus principios (aunque él y su partido desconozcan cuáles son), van a saltarse a la torera la Carta Magna y las leyes, y van a promover una iniciativa legislativa popular para que se convoque un referéndum en el que todos los españoles opinemos sobre la autonomía de Cataluña. No está mal, ¿eh?

Vamos por partes. La iniciativa legislativa popular está pensada para que los ciudadanos puedan presentar directamente ante las Cortes Generales, sin intermediación de los partidos políticos, cuestiones que consideren de su interés para que sean tomadas en cuenta (o no) en la sede del poder legislativo. Dice el PP que calculan reunir unos 5 millones de firmas para llevar adelante esta iniciativa. ¿Pero es que no se han enterado todavía? Dado que el PP está presente en las Cortes Generales, y la iniciativa es del propio PP, la presentación de las firmas es redundante. ¿Ha olvidado Rajoy que su partido fue votado por 9 millones de (ignorantes) españoles? Pues esas son las firmas que ya tienen para hacer proposiciones en el Parlamento. ¿Cómo no se dan cuenta? ¡Qué lerdos son!

Seguimos. El procedimiento de iniciativa legislativa popular está expresamente prohibido en la Constitución para materias que se regulan por ley orgánica (art. 87.3 CE), como es el caso de los Estatutos de Autonomía (art.81 CE). Esto lo sabe un estudiante de primero de Derecho, ¿se le habrá ocurrido a Astarloa? Ciertamente de este orejudo personaje no me extraña la metedura de pata, a la vista del patético razonamiento jurídico que hizo en el recurso de inconstitucionalidad contra los matrimonios homosexuales.

Pero es que hay más. Dice Rajoy que no le importaría que ese hipotético referéndum se celebre al mismo tiempo que el de ratificación del Estatut por los ciudadanos catalanes. Otra metedura de pezuña por parte del dirigente opositor. Si se hubieran preparado bien el tema, sabrían que la ley que regula la convocatoria de referéndum prohibe también que coincidan en el tiempo dos referenda: cuando haya uno convocado, no se puede convocar otro en los 90 días anteriores ni en los 90 posteriores a la celebración del primero.

Se supone que todos estos infanzones del PP tienen títulos universitarios y han aprobado duras oposiciones jurídicas. Rajoy es registrador de la propiedad, cuyos exámenes son sólo un poco menos difíciles que los de notario; Astarloa es letrado de las Cortes Generales, poco más o menos que abogado del Estado; Elorriaga se sacó las de inspector de Hacienda... ¿Y no saben estas cosas? ¿Cómo aprobaron, sobornando al tribunal? ¿Influencias familiares? ¡Ah, la endogamia nacional-católica!

¿Qué pretende Rajoy? ¿Qué quiere la cavernaria derecha española? ¿Ganar votos a costa de Cataluña? ¿Se imagina qué pasaría si los catalanes ratifican el Estatut y el resto de los españoles lo rechazan? ¿Así quieren defender la unidad de España?

Ríase, don Mariano, pero no se comporte como un asno... al menos, no más de lo que su naturaleza le pide.


18 enero 2006

Todavía hay esperanza: ateísmo o barbarie

He leído en Rebelión un manifiesto público firmado por la Federación Internacional de Ateos. ¿Qué puedo decir? Pues que estoy completamente de acuerdo con lo que estos señores proponen y quiero contribuir a difundir su mensaje, así que copio íntegro el texto de su proclama.


Ateísmo o barbarie.

Las afirmaciones de la religión no pueden ser objeto de conocimiento teórico. El sentimiento por parte del hombre de la conciencia de su culpa constante y su aspiración a la felicidad engendran en él la fe en un dios que castiga y ama; pero no puede haber pruebas de la veracidad de esta fe. Todos los dogmas de las religiones resultan, a la luz de esta concepción, subjetivos y arbitrarios.

La razón y la experiencia histórica demuestran que el prejuicio religioso constituye un serio obstáculo para el pleno desarrollo de la libertad y la felicidad de los individuos. Los portavoces de la irracionalidad exigen fe y sumisión bajo el temor de una futura catástrofe escatológica, operando con amenazas de tormentos infernales y con promesas de goces paradisíacos.

Condicionada por su poder hipnótico, gran parte de la humanidad sigue encadenada a esta ficción, siendo a la vez cómplices y víctimas del engaño masivo representado por las religiones. La liberación de estas cadenas espirituales tiene un significado decisivo en el desarrollo de la sociedad y en el proceso de liberación del ser humano. Por ello, la lucha contra la religión no se puede limitar sólo a la esfera política o económica. Ha de poseer inevitablemente como base una nueva cosmovisión y una nueva actitud ética, orientada contra la ideología totalitaria religiosa. Frente a la barbarie representada por los dogmatismos, proponemos un retorno de la razón, una nueva visión de la realidad y la voluntad de liberar a los individuos de las fábulas derivadas del pensamiento mágico.

El desarrollo del pensamiento ateo ha sido históricamente tortuoso y contradictorio. Pero las manifestaciones de este desarrollo han sido eslabones hacia el ateísmo consecuente. Ante el juicio de la razón, la religión en su conjunto resulta decididamente condenada. No obstante, la superstición religiosa organizada mantiene todavía estrechas alianzas con el poder político y económico, con la moral y con la cultura. Tal superstición permite y sustenta el influjo que la irracionalidad ejerce sobre nuestra época, en forma de integrismos y fundamentalismos.

Ciertas formas de oposición a las condiciones establecidas no son efectivas sino a través de una colectivización del esfuerzo. Pretendemos dar forma a un movimiento ateo global, que se dote de unos objetivos concretos y que planifique sus actuaciones públicas. Pensamos que jamás se ha dado al ateísmo la importancia que posee como fundamento de las bases científicas, políticas y filosóficas de Occidente. Creemos necesario profundizar en los fundamentos históricos, sociológicos, psicológicos y filosóficos del ateísmo, seccionar las raíces de nuestra heredada moral judeocristiana y analizar críticamente el papel que la religiosidad ha ejercido y ejerce sobre la conducta social.

Estamos convencidos del papel del ateísmo como catalizador de fuerzas transformadoras. La Federación Internacional de Ateos está integrada por hombres y mujeres seguros de la necesidad de prescindir de la idea de dios, de combatir el error fatal de esta creencia y de acotar progresivamente la influencia de las religiones y de sus ideologías afines en nuestras respectivas sociedades. A través de ella será posible canalizar de forma positiva nuestra capacidad de análisis y de respuesta ante la amenaza representada por la religiosidad y por el prejuicio idealista para el pleno desarrollo de los derechos y libertades civiles en los sistemas políticos en los que habitamos. Es un paso imprescindible en la formación de una sociedad más crítica, consciente, libre y autónoma, capaz de enfrentarse colectiva y coherentemente a la presión ejercida por el oscurantismo religioso.

El pensamiento libre no se detiene jamás ante el fetichismo. Ha llegado el momento de converger en una asociación atea internacional, que se concrete en una lúcida y efectiva conspiración contra todo tipo de irracionalismo.


Más información en la web de la FIDA: www.federacionatea.org

09 enero 2006

Castigos humanos... y divinos

Sancionan a un teniente general por decir que el Ejército intervendrá en caso de que el Estatut de Catalunya ponga en peligro la unidad de España. Me gustaría saber cómo, pues semejante crimen sería esperable de una declaración de independencia, no de un Estatuto de Autonomía. Pero en el ámbito de lo castrense, como en el de la teología, una cosa puede ser a la vez ella misma y su contraria.



Más interesantes me parecen las reacciones de ciertos grupos, como los cristiano-fascistas de HO, que, lejos de censurar la intromisión cuartelera en la vida política, piden la cabeza del jefe de la cúpula militar que ha sancionado al espadón, y para colmo se dedican a enviarle cartas al Rey para que se implique en el asunto. Pero como el Rey no puede actuar sin el correspondiente refrendo del Gobierno, estos necios esperan en balde. Les recomendaría que leyeran más a menudo la Constitución que con tanta vehemencia dicen defender, pero de la que demuestran una absoluta ignorancia.

Otra reacción interesante ha sido la de Mariano Rajoy. Según él, si estas cosas pasan, alguna responsabilidad tiene el Gobierno. Vaya un razonamiento el del jefe de la oposición, poner la sospecha en quien sufre la afrenta. Por ejemplo, si al Miserable Acebes un día de estos le pegan una paliza en la calle, ¿debemos sospechar que se lo ha buscado él solito? Vaya, pues ahora que lo pienso, creo que en este caso en particular el señor Rajoy no andaría muy errado.

Para castigos, el que le ha caído a Ariel Sharon. Un telepredicador norteamericano, Pat Robertson, afirma que sus infartos son un castigo divino por pactar la paz con los palestinos. Vaya, esto sí que es gratificante: que los cristianos saquen a la luz la verdadera naturaleza de su estúpida superstición. Este Pat Robertson se hizo mundialmente famoso por pedir el asesinato de Hugo Chávez y es uno de los fundadores de una organización de ultraderechistas conocida como la Coalición Cristiana. Con sus campañas y sus muy abundantes recursos económicos intentan meter mano en todos los campos del poder. Un modelo de lobbying que ha tenido éxito en Estados Unidos y que la secta católica trata de implantar en España. A la vista están las numerosas organizaciones que se cobijan detrás de cada una de las últimas campañas contra el Gobierno socialista: foro de la fachafamilia, e-cristians, profesionales por la ética (católica, por supuesto; ¿acaso hay otra?), instituto de política familiar, hazteoir, CONCAPA y las innúmeras asociaciones antiabortistas que operan perfectamente coordinadas. Todas con un tufillo a sacristía que echa para atrás.

Una estrategia muy inteligente la de usar a estos lacayos con el cerebro bien lavado. Así los clérigos, como buenos profesionales del timo, se mantienen al margen dedicados a sus labores de adoctrinamiento y recaudación. Bueno, no siempre: algunos cargan sobre sí la penosa tarea de patearse la calle rodeados por el vulgo. Afortunadamente, hay quien se da cuenta de esta táctica rastrera y llama a las cosas por su nombre (siempre genial Dawkins).



En fin, que las malditas fiestas del nacimiento del charlatán ya se han pasado, por fortuna. Ahora nos enfrentamos a los efectos de la ley antitabaco. Sinceramente, yo hubiera tirado por la vía italiana y habría prohibido el fumeteo en todo establecimiento público. Pero incluso con esta ley descafeinada aún hay quien se queja. No se terminan de enterar: nos importa un bledo que sigan fumando; lo que no queremos es que nos hagan partícipes a los demás de sus efluvios cancerígenos.