30 enero 2006

Las cosas claras

En mis andanzas por diversos blogs suelo frecuentar algunos de temática religiosa, si no abiertamente confesionales, como los del cura gay José Mantero, el evangélico Pedro Tarquis, las noticias eclesiásticas de Rumores de Ángeles, los católicos progres de Reinado Social, los fascistas de Alba, algún que otro cristiano torturado, o incluso un cura onubense esquizoide, etc.

Reconozco que lo hago con gusto, disfruto frecuentando territorio enemigo, sobre todo cuando el contendiente es tan profundamente estúpido como para profesar la vana superstición cristiana. Tan es de mi agrado, que últimamente tengo desatendido mi propio blog por picotear en los ajenos. Mala cosa, debo centrarme. Y he decidido empezar por hablar de quien constituye la médula ("piedra angular" dirían ellos) del cristianismo: Yeshu ben Pantera HaNazarethi, alias Jesucristo.

En el siguiente par de artículos trataré sobre su persona y doctrinas. Queda claro que será desde una óptica radicalmente atea. Como nadie está obligado a leer este blog contra su voluntad, advierto desde este mismo momento que quien pueda sentirse ofendido debería abstenerse de visitarme en lo sucesivo.


5 comentarios:

Josep dijo...

Hola Cavernarius.
Perdona que escriba aquí. Es que, hijo no sé si te paracerá bien, mal o te la suda.
En todo caso parto del hecho de que no te considero enemigo. A Gandalf sí y entro en su blog pero eso es otra historia.

Al tajo. Me llama la atención tu odio visceral hacia la figura de Jesús de Nazaret. No lo entiendo. Y me gustaría que, si quieres, claro, me dijeses el porqué.
Entiendo el odio y la saña hacia la Iglesia, el desprecio hacia cualquier creencia, pero esa inquina hacia un personaje que igual ni siquiera existió y que si existió sólo fue eso: un personaje historico.
No he visto eso ni con Hitler.
Ya sabes como pienso yo, pero no te hablo desde ahí: no me molesta como seas. Y aunque sé que no te importa en el blog de Mantero me suelo identificar más con ciertos postulados tuyos que con el resto. Pero me sorprende lo que te he dicho. Sólo eso. Y sin ánimo de "ir de guays" ni tampoco con segundas intenciones.
En fin tu mismo: que si quieres me respondas y si no tal día hará un año.
Saludos. Josep

Cavernarius dijo...

No es un odio "visceral", porque eso significaría que se trata de un sentimiento irracional, y no es así.

Considero que el cristianismo, además de ser un religión falsa (como todas), también es dañino. Coincidirás conmigo en que, en este caso, resulta imposible separar la religión de su fundador, sobre todo teniendo en cuenta que es esta religión la que ha creado a su fundador.

Muchos de los males que ha traido el cristianismo al mundo estaban ya en el mensaje de su fundador. Si tienes paciencia, poco a poco iré escribiendo los artículos sobre Jesús, y así sabrás qué es lo que pienso de tal individuo. Y, si no, pues eso, que tal día hará un año.

Saludos.

Josep dijo...

Muchas gracias por la respuesta.
Iré leyéndote. Independientemente de si uno está de acuuerdo o no es bueno ampliar horizontes con gente que piensa.
Gracias. Un saludo. Josep

Jesús dijo...

Hola Cavernarius,
Solo decirte que me encanta tu Blog y estoy plenamente de acuerdo con tu punto de vista. ¡Ya era hora de que lo actualizaras!
Personalmente creo que habría que hacer varios distingos en este tema. Por un lado tienes el de la no-existencia de ese personaje llamado Jesús de Nazareth. Por otro, lo absurdo de el planteamiento de la religión en sí. Por otro, el de la paradójica ideología del cristianismo. Por otro (uff…), el de la incoherencia entre cristianismo y catolicismo. Por otro más (y ya me canso de escribir), el de la utilización de esta superstición católica con el poder político. Eso sin contar lo que tendríamos que hablar de otra creencias como evangélicos, islamismo, budismo y un largo etcétera.
En fin, que tienes blog para rato, ánimo y que no decaiga.
Un abrazo.
Por cierto, hablando de la no existencia de Jesús, ¿Conoces esta web? http://www.jesusneverexisted.com/

Cavernarius dijo...

Hola, Jesús.

Gracias por tus amables comentarios. Si te soy sincero, no me preocupa especialmente la cuestión de que Yeshu existiera o no, puesto que farsantes, timadores y charlatanes ha habido a puñados en todas las épocas. Me preocupa más desmontar la creencia en sus poderes sobrenaturales y dejar al descubierto la pobreza intelectual de sus doctrinas.

La página que citas es muy interesante, y la incluyo ahora mismo entre mis enlaces.