23 febrero 2010

Esta idea ya no es divertida


Sí, señores, mantener este blog ya no me resulta placentero. Y no debo culpar a nadie sino a mí mismo, por dejarme llevar por uno de los más detestables vicios humanos: la vanidad.

Permitan que me explique.

Cuando lo inicié, tenía claro que debía poder expresarme con total libertad, y que para ello era requisito imprescindible el anonimato. Sólo sin condicionantes de ningún tipo (como, por ejemplo, que te lea un conocido) podría sacar lo mejor o lo peor de mí mismo, generalmente esto último. Pero cometí el error de dar a conocer la existencia de este blog a algunos amigos... y ya no es lo mismo. Cuando supe quiénes me leen, y cuando algunos de los lectores supieron quién es el que escribe, se rompió el encanto: dudé si escribir esto o aquello (luego me lo reprocharían en persona), sentí que debía ser más cuidadoso con el estilo (como si me fueran a evaluar) y empecé a poner escusas para no actualizar. Y así hemos llegado al lamentable estado en que está hoy esta Caverna Nacional-Católica.

Así que clausuro oficialmente este blog. Y puede que abra otro (o puede que no), pero eso no lo sabrá nadie, porque "Cavernarius" se queda aquí.

Por cierto, vuelvo a dejar en moderación los comentarios, que ya estoy harto de las deposiciones de creyentes, deístas, panteístas y adláteres, así como de "ateos blanditos", agnósticos tolerantes y demás nihilistas con aires de superioridad que se creen que están de vuelta de todo pero que no ven más allá de sus ombligos.

Gracias por su paciencia y a más ver... aunque, bien pensado, mejor que no.


Curate ut ualeatis omnes!


5 comentarios:

Angel dijo...

Pues lo siento mucho: siempre ha sido un placer leerte.

Yo soy de los desconocidos.
Espero volver a encontrarte si decides montar otro blog, aunque evidentemente no sabré que eres tú.

Hasta más leer y suerte.

Ñbrevu dijo...

Pues lo siento mucho. Era un buen blog, aunque actualizara poco.

J.C. Álvarez dijo...

Es una pena. La verdad es que éste era uno de mis blogs favoritos: me encantaba la acidez de los comentarios y la contundencia de las críticas del autor, siempre acertadísimas y merecidas.

En fin, espero que vuelvas a publicar otro blog, aunque sea con un nuevo pseudónimo.

P.D: estoy de acuerdo en la inconveniencia de dar a conocer tus páginas web a amigos y conocidos (a no ser que sean amigos muy muy íntimos), porque te arriesgas a perder amistades o como mínimo a volverlas muy complicadas. Por desgracia, ni la flexibilidad de pensamiento ni la amplitud de miras son virtudes muy abundantes.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Una lástima.

Me pregunto porqué en cambio los fachas, oh perdón, liberales, nunca tienen ningun recato en soltar atrocidades y mentiras descaradas ante conocidos y desconocidos...
Ah, claro!... es que no tienen vergüenza!

Pues mal anda el mundo si los que atendemos a la razón somos los únicos que sentimos la necesidad de justificar nuestras palabras.

Mucha suerte para tu nuevo y anónimo blog!

Javier Solera dijo...

No se si te sigues pasando por aqui, pero en tal caso avisate de algun posible blog aunque sea con un mensaje cifrado - por cierto molaria -.

Un saludo!